• Las ponentes resaltaron la importancia de un trato diferenciado hacia los adolescentes.

Ciudad de México, 26/11/15. Como parte del XXXIX Congreso Nacional de Tribunales Superiores de Justicia (CONATRIB), se realizó el Foro de Justicia para Adolescentes. Análisis de las iniciativas legislativas y propuestas para su revisión.

El Foro inició con la participación de Paula Ramírez, Maestra en Necesidades, Derechos y Cooperación y Desarrollo por la Universidad Autónoma de Madrid; también intervino Alicia Beatriz Azzolini Bincaz, Licenciada en Derecho por la Universidad de Mar de la Plata; cerrando la primera sesión del foro, la Jueza Jaqueline Ángel Juan.

 

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La Dra. Alicia Azzolini hizo énfasis en las necesidades de la actual ley: “Es una necesidad que exista una ley nacional (para la justicia de adolescentes); incluso, lo hemos planteado en foros anteriores. Entonces quiere decir que los foros han servido de algo para la promoción de esta ley”.

También habló sobre la relevancia y función de los principios en cuanto a la preservación de la justicia para adolescentes: “Un principio tiene como función explicar y sistematizar la dimensión justificativa que deriva de las consideraciones de las normas (…) El principio tiene una función interpretativa, transversal, que se aplica en todo el sistema”.

La participación de la Maestra Paula Ramírez España subrayó los avances que se han logrado para la protección de los adolescentes: “Actualmente existe el Derecho de Justicia especializado, diferente del sistema de justicia para los adultos, con características propias que atienden al reconocimiento de la infancia y la adolescencia como sujetos de derechos; como personas en procesos de desarrollo y que justifica que exista un sistema de justicia”.

 

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El Foro concluyó su primera sesión con la ponencia de la Jueza Jacqueline Ángel Juan, quien explicó que los menores de edad deben ser tratados de manera diferenciada porque “el desarrollo cognitivo de un niño, niña o adolescente, en sus diferentes etapas de crecimiento, reviste de importancia con respecto de su manera de expresar una conducta. Y el aspecto biológico se va a anteponer el algún momento a los aspectos jurídicos porque el cerebro del menor segrega la sustancia denominada dopamina, que provoca aletargamiento y produce que la conducta del adolescente sea totalmente impredecible”.